Si tienes enemigos… reconcíliate con ellos.
La Navidad es paz.

Si en tu corazón hay soberbia… sepúltala.
La Navidad es humildad.

Si tienes muchas faltas… acéptate con amor y esfuérzate por ser mejor.
La Navidad es nacer al Espíritu.

Si en tu mente hay sombras y dudas… ilumina tus pensamientos.
La Navidad es luz.

Si tienes pobres a tu lado… ayúdalos.
La Navidad es don.

Si sientes tristezas o preocupaciones… ¡alégrate!
La Navidad es gozo.

Si en tu corazón hay odio o resentimiento… arrepiéntete, perdona a todos y perdónate a ti mismo.

Entonces Dios te perdonará, porque la Navidad es amor.