Laura Pausini, una de las voces más reconocidas de la música italiana, ha hablado en distintas ocasiones sobre su relación compleja, honesta y profundamente personal con la fe católica. Aunque se declara creyente, su vínculo con la Iglesia está marcado por la reflexión, la duda y una búsqueda constante de coherencia moral. Esa tensión entre convicción y cuestionamiento define buena parte de su espiritualidad.
Una fe que nace de la libertad
Desde niña, Pausini se sintió atraída por la experiencia religiosa, aunque sus padres representaban polos opuestos:
“Mientras que mi padre era ateo y mi madre muy creyente, había elegido venir [a la iglesia] porque me gustaba el ambiente y me gustaba Dios”.
Su primera relación con la Iglesia está llena de preguntas. No desde la rebeldía, sino desde la curiosidad. Ella recuerda que en su infancia y adolescencia algunos sacerdotes se incomodaban por su insistencia en entender:
“Se ponían nerviosos conmigo porque preguntaba demasiado: ¿por qué un hombre no se puede casar con otro hombre?, ¿por qué no puedo hacer la comunión si salgo con un hombre casado?… Miles de cosas”.
“A los 12 años un cura me dijo: ‘¿Por qué preguntas cosas tan raras y vienes aquí?’”.
Aquella pregunta no la alejó: solo reforzó su necesidad de construir una fe propia, dialogante y libre.
Creyente, pero crítica
Aunque Pausini se identifica como católica, reconoce que no comparte muchas de las posiciones oficiales de la Iglesia. Ella misma lo resume con claridad:
“Tengo contradicciones. Creo en Dios, pero no en ciertas directrices”.
Cita entre los temas que le generaban conflicto —especialmente de joven— cuestiones como el divorcio, el aborto o la homosexualidad. Hoy, con madurez, lo expresa con serenidad:
“Cuando era más pequeña tenía muchas dudas sobre esos puntos… Hoy no frecuento el mundo de la Iglesia aunque en su repertorio musical hay canciones maravillosas”.
Su fe no depende de instituciones ni de ritos, sino de una experiencia espiritual íntima:
“Estoy convencida al cien por cien de que Dios vive en mí todos los días; cuando sufro, cuando pierdo a alguien, cuando gano un premio o doy a luz”.
Un diálogo musical con el Vaticano
A pesar de no sentirse cercana a la vida eclesial, Pausini mantiene un vínculo respetuoso con la tradición musical religiosa. Incluso llegó a hacer una propuesta al papa Francisco:
“Le propuse cantarle un concierto entero de canciones religiosas porque las conozco todas. Pero creo que me está evitando (risas)”.
Esta mezcla de devoción musical y humor refleja bien su estilo: espiritual, pero sin solemnidades excesivas.
El reconocimiento del Papa León XIV
Durante un encuentro reciente, Pausini vivió un momento especialmente significativo: el papa León XIV le expresó públicamente su admiración, una confesión que la emocionó.
“Soy su fan desde el primer Sanremo”, dijo el pontífice, visiblemente emocionado.
Además, reveló que su secretario personal, Edgard Iván Rimaycuna, es aún más devoto de su música:
“Es el mayor fan, si no del mundo, al menos de América Latina”.
Pausini agradeció el gesto asegurando sentirse honrada, y dedicó el reconocimiento a las mujeres, señalándolas como un “lenguaje universal de paz y solidaridad”.
¿Quién es Laura Pausini?

Laura Pausini (Faenza, 1974) es una cantante italiana reconocida internacionalmente desde su triunfo en el Festival de Sanremo de 1993. Con una carrera marcada por baladas emotivas y una poderosa voz, se ha convertido en una de las artistas europeas más influyentes, ganando premios como el Grammy y varios Latin Grammy. Canta en varios idiomas y mantiene una fuerte conexión con el público en Europa y América Latina. Vive entre Italia y España con su pareja, el músico Paolo Carta, y su hija Paola.

